¿Sin dinero? Cómo incentivar a los empleados de tu ‘startup’

Pagar con acciones es una de las opciones, aunque existen otras alternativas como las ‘phanton shares’. La clave es atraer el mejor talento al proyecto

VALENCIA (VP). El éxito de cualquier compañía depende en gran medida del talento y el trabajo de los empleados y de las decisiones y acciones de sus directivos. Captar (y retener) este talento es uno de los grandes retos de las startups hoy en día, sobre todo en las fases iniciales cuando los recursos disponibles son escasos.

Ceferí Soler, profesor de ESADE, da el siguiente consejo: “Crea un buen producto, desarrolla un buen plan de negocio y ficha al mejor talento que te puedas permitir”. Y son las últimas tres palabras las que captan nuestra atención: “que te puedas permitir”. Las fórmulas para retribuir a los trabajadores han sido de lo más variopintas a lo largo de la historia y muchas han sido fruto de la creatividad (y legalidad) de los empresarios más progresistas.

Pero vayamos a lo nuestro: las startups. Durante los primeros meses -y no tan primeros- la situación es clara y de lo más común: no hay dinero. No hay dinero para muchas cosas, entre ellas, no hay dinero para contratar, y menos para contratar a los cracks. No se busca a un programador, sino a “el programador”. Ni tampoco se busca a alguien que nos lleve las redes sociales, sino a ese genio en marketing digital venido de las filas de alguna importante agencia. Y no es que no haya dinero, sino que el dinero que vale traer a “los cracks” se ve acrecentado por estar en un mercado global, donde los sueldos de aquí compiten con los de allí. Y ya sabes a qué me refiero con los de allí.

FOUNDERS Y PRIMEROS EMPLEADOS

Existe una delgada línea en esta comparativa. Steve Blank divide los trabajadores de una startup en: fundadores, trabajadores tempranos (de 1 a 25) y trabajadores tardíos (más de 26). Es un denominador común que los fundadores de una startup no cobren y que tengan el mayor porcentaje de la empresa por su idea de negocio y por asumir el riesgo inicial. Por el contrario, los trabajadores, tanto los tempranos como los más tardíos, necesitarán las correspondientes motivaciones salariales para que trabajen. Pero hay alternativas de compensación a los trabajadores, sobre todo, para los trabajadores clave, que suelen ser los tempranos y que interesa vincular a la empresa rápidamente para tratar de hacerla crecer lo antes posible.

‘STOCK OPTIONS’ O CÓMO PAGAR CON PARTICIPACIONES

Pagar con participaciones se define como compensar el salario de un trabajador con un determinado número de participaciones de la empresa, o lo que es lo mismo, convertir un trabajador en socio. Esta fórmula suele realizarse desde mediados de los 70 y permite que los empleados tengan opciones de compra de participaciones por debajo del precio de mercado.

En una startup suele funcionar del siguiente modo:

1)  Le has echado el ojo a ese crack experto que necesitas para tu startup.

2)  Provocas el encuentro.

3)  Le seduces con tu fantástico pitch, pasión, entrega y las cervezas que sean necesarias. Pagas la cena.

4) Le transmites que la startup necesita de su expertise para despegar.

5) Parece convencido. Siguiente cerveza.

6) No tienes dinero. Retrocede.

7) Te crees el proyecto. Le hablas desde el corazón. Y también desde el corazón de tu startup: él también quiere porcentaje.

8) ¡Hola, stock options!

La manera más habitual de repartir porcentaje es el plan de stock options. El plan de stock options se suele realizar progresivamente y generalmente vinculado al cumplimiento de unos objetivos. No es un “porque no tengo pasta”, sino porque “te lo has ganado”. Como dice Javier Megías en su blog “El equity no se regala, se gana“. En este punto introducimos un concepto financiero que nos será de ayuda: el vesting. Se trata del periodo de adquisición de este porcentaje o equity y suele hacerse al ritmo que marque la consecución de unos hitos.

Repartir porcentaje equivale a perder o, mejor digámoslo positivamente, compartir el control de tu startup con alguien más. Hacerlo por falta de liquidez no es una trivialidad y debe tenerse conocimiento de causa.

Las startups suelen disponer de entre un 10% y un 20% de sus participaciones como moneda de cambio. Estos porcentajes, que inicialmente son “nada”, pueden convertirse en importantes sumas de dinero si la empresa pega el pelotazo.

VENTAJAS DE LAS ‘STOCK OPTIONS’

Adquisición de talento. Te permite fichar a ese experto y recompensarle por apostar y creerse tu empresa (aunque en muchos casos sea ese programador con el corazón partido entre varias startups).

Win-win. Estratégicamente para una startup, vincular emocionalmente a un trabajador como socio de la misma conseguirá una creación de valor a largo plazo, haciendo que éste se esfuerce por el éxito global de la empresa y, por tanto, de su bolsillo.

Aumenta el cash-flow de la empresa al no tener que pagar salarios con dinero.

INCONVENIENTES DE LA ‘STOCK OPTIONS’

No pagan el trabajo realizado. Ni tampoco las tareas realizadas ni la disponibilidad horaria del trabajador.

Riesgo y ganancias aleatorias. De la boca del emprendedor solo saldrán palabras de éxito y rentabilidad de cara a un inversor, pero es de sobra conocido el riesgo de emprender y de convertir un negocio en rentable y escalable. Un porcentaje de las participaciones de una empresa no es dinero contante y sonante, ni paga las facturas de la luz ni el alquiler.

¿Es realmente importante? Cuando más pequeña sea tu startup, más complicado va a ser dar ese porcentaje, pues esa persona se va a convertir en alguien muy importante. Asume el riesgo y dispara certero.

–  La fiscalidad. Sigue leyendo.

HAY QUE PASAR POR LA CAJA DE LA FISCALIDAD

Sí, this is Spain. Hasta finales de 2014 existían unos mínimos para evitar la tributación por la compra de participaciones. Desde el 1 de enero de 2015, la legislación española, que tan de calle lleva a los emprendedores, pone unanueva piedra sobre el camino empeorando la situación.

La operación de stock options se circunscribe a dos momentos: cuando se ejercita la opción de compra y el empleado recibe las participaciones (pago en especies) y cuando se venden las participaciones (ganancias o pérdidas patrimoniales). Por un lado, esta modificación de la ley reduce el tipo impositivo pero aumenta considerablemente las restricciones sobre las exenciones.

Esta modificación, para nada positiva, mermará la capacidad de las startups de nuestro país para poder atraer empleados clave, que tendrán que competir con los jugosos salarios de trabajadores de otros países, sobre todo del norte de Europa y EEUU.

OTROS INCENTIVOS: LAS ‘PHANTOM SHARES’

Ya lo dice su propio nombre: acciones fantasma. Se trata de un sistema de retribución en el cual se compensa al trabajador con unas participaciones (o acciones) teóricas, con el mismo valor que las acciones reales y, siguiendo el plan de stock options, se pacta un plazo para que el trabajador beneficiario reciba la cantidad de dinero equivalente al precio de dichas participaciones.

En una startup, donde el riesgo es elevado y la inversión, un elemento muy habitual, las phantom shares no son para nada recomendables, pues puede suponer un desembolso muy importante de dinero llegado el momento y ahogar a la empresa.

IMAGINACIÓN Y HUMANIZACIÓN

Las startups son generalmente organizaciones jóvenes. No jóvenes por el poco tiempo de vida que tienen, sino también en edad media de los trabajadores. Como fundador, CEO, director… responsable, puedes negociar con tus trabajadores otras condiciones que humanicen y concilien la vida laboral y personal.

En su libro “El Arte de Dirigir Empresas”, Damián Frontera defiende que hay dos grandes principios. El primero es la afirmación de Erich Fromm que dice que para ser feliz hay que utilizar al máximo las capacidades productivas. Y el segundo principio es que siempre hay que mantener un equilibrio familiar-laboral-social-lúdico-espiritual y deportivo. En este último debemos incidir para premiar a nuestros trabajadores. Compensa a los empleados de tu startup con flexibilidad laboral, que puedan trabajar desde casa,… Incluso puedes pagar en especies o conseguir llegar a acuerdos con tus proveedores y que los trabajadores disfruten de condiciones especiales y descuentos.

Fuente: valenciaplaza.com

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